Metamorfosis
- Andres Mora
- 28 abr 2025
- 2 Min. de lectura
¡Desde el instante en que nos damos cuenta de que estamos embarazadas, TODO CAMBIA!
Creo que ninguna de nosotras entendemos lo que significa el cambio, hasta que lo vivimos. Es radical. Es transcendental. Es profundo y completamente significativo a nivel emocional, físico y espiritual.
Es un proceso no solo formativo para bebé en nuestro vientre, sino también para nuestro yo mamá. No solo se está formando nuestro bebé, también está en gestación mamá. No solo percibimos cambios en nuestros pechos como primer síntoma, sino que también, desde ese instante que sabemos que seremos madres, nuestro corazón se ensancha de una manera gigantezca y decubrimos que podemos sentir más amor del que jamás pudimos dimensionar.
Y ese es justo el instante en que jamás seremos quien fuimos. Nada volverá a ser percibido como lo fue hasta hace un momento. La naturaleza es tan sabia y Dios tan perfecto en lo que hace, que nos da esa capacidad incalculable de amar a esa semillita que aun en un ultrasonido no se puede distinguir.
Algunas de nosotras pasamos un poquito mal las primeras 15 semanas, otras son doblemente bendecidas y nunca tienen malestares, pero con cada nuevo olor que se suma a la lista del desagrado, se agregan razones para soportarlo. ¡TODO VA A PASAR! Lo prometo. Es solo un tiempito. Piensa mejor en el maravilloso regalo de dar vida. Eso no es cualquier cosa. Nuestro cuerpo es bendito mujer.
Luego los antojos. ¡Que rico! Vamos a comer. El cansancio extremo que nos hace dormir sin noción del tiempo y hasta babear. Luego comenzamos a ver como nuestro cuerpo cambia y nos vemos en el espejo más hermosas que nunca. Es adorable nuestro reflejo. Redonditas, llenas de amor, de ilusión, de planes. Cada día que pasa, es un día menos para conocer a nuestro bebé. Pero...
... es hermoso como nuestra visión de la vida ya no es la misma. Ahora pensamos en cómo vamos a mantener a nuestro bebé tan pequeño, fuera de nuestro vientre con vida. Eso nos genera ansiedad porque queremos hacerlo bien, deseamos protegerlo siempre. Nos hemos visto transformadas, no solo por un reflejo en el espejo, sino por ese pequeño reflejo de una minima parte de muestra del amor de Dios, al permitirnos dar vida.
Somos supremamente bendecidas por este don de dar vida. Sé que vos que lo estas leyendo, lo vas a hacer genial. Ya lo estás haciendo.








Comentarios